‘Dame otra raya (o la vacuna) tío’
octubre 11, 2009 Dejar un comentario
Leo este domingo una noticia cuanto menos capaz de llamar la atención a algún que otro lector (o adicto). Desde Houston acaban de presentar una ‘vacuna’ capaz de combatir la adicción a la cocaína. No hace falta acudir a estadísticas, encuestas o estudios de diversa índole para saber que en todo el mundo somos los españoles los que más esnifamos (¿de verdad?, se preguntará alguien). Pues sí, es uno de los más desafortunados campos en los que ocupamos el primer puesto, o el último, según se mire, claro está. Razonamientos menos profundos de lado, puede que sea en parte por la facilidad para acceder a ella; amén de que está claro que para alcanzar ese dudoso privilegio algo rematadamente mal se está haciendo en muchos frentes. Bueno, el caso es que lo que leo tiene su miga, porque no es una vacuna que vaya destinada a prevenir el consumo o detenerlo, si no que la función del producto es disminuir el efecto de la cocaína; así que como bien se puede tener el termino vacuna tampoco sería el más apropiado. Evidentemente, no causa el mismo efecto en todas las personas y su efectividad para abstenerse de consumir en el estudio realizado oscila entre un 40-45 %. Aparcando términos y porcentajes, la cuestión es si desde la opinión pública, los poderes políticos y económicos –todos los que mueven el cotarro, vamos- es algo que interesa porque es una batalla que se da por perdida. No hay que renunciar a otro pensamiento: más de una farmacéutica ya se estará frotando las manos calculando el provecho que se puede sacar. No entro en las cuestiones éticas-morales de cada uno, si no que lo preocupante es la actitud o la manera de pensar, siempre hacia el mismo camino (estemos en crisis o no, qué más da) de aquellos que manejan los hilos. Lo peor de todo es también el mensaje que esto puede motivar en un chaval que acaba de iniciarse esta pasada madrugada. ‘Don’t worry and be happy, ‘Carpe diem’. Tú consume coca que con la vacuna no te pasa nada o casi. Eso sí, si eres capaz de pasar de la próxima raya que te ofrezca el colegui te dejamos en manos de otra droga hasta que inventemos una nueva. ¿En manos de quién estamos? Siempre de alguien que quiere sacarnos los cuartos y que no sé si piensa en hacer una buena obra, aunque sí un buen negocio.