Tres en raya: qué viva el cine auténtico en Gijón¡
noviembre 21, 2010 1 comentario
Tres de tres. Vuelta al festival de cine de Gijón varios años después y de momento, las sensaciones no pueden ser mejores. Parece que me he reconciliado con el cine más sincero después del sube y baja constante de los últimos tiempos (Sólo ‘Copie Conforme’ me demostró lo contrario).
1. Empecé con ‘R’ el viernes, dentro de la sección Rellumes. Película dura, de esas que te dejan el culo pegado al asiento y con esa sensación de angustia que se te queda dentro cuando sabes que lo que te están contando es la vida que hay fuera de una sala de cine y dentro de una cárcel. Es decir, jerarquías, palizas, la ley de la calle, el pez grande se come al chico, etc. En este drama carcelario no hay fugas ni estrategias ni piquillas entre el alcaide y el preso díscolo. No sé si el género ha resucitado en los últimos tiempos, pero tanto ‘Un profeta’ como esta ‘R’ están a la altura de las mejores. ‘Celda 211′ me pareció buena en su momento, aunque las comparaciones son odiosas y aquí sale perdiendo.
2. Sesión de las 20.00. Acudo con cierta incertidumbre a ver una de las españolas del festi. ‘Todas las canciones hablan de mí’, de
Jonás Trueba. Hasta el momento y si no lo remedia un puñetazo encima de la mesa muy firme, de lo mejorcito de este año en Gijón y del cine patrio en general (se estrena el 10 de diciembre). Sincera, auténtica y aunque con ciertos lugares comunes, muy personal y distinta, porque aquí el que se come el coco en la pantalla es el chico que no puede olvidar a su chica después de seis años de relación. Lo dejan y pese a que el personaje llega a resultar pesado, muy pesado compartiendo sus penas, no llega a asumir la condición de mártir. Y eso está muy bien, porque demuestra que no todo es una cuesta abajo después de una ruptura, y que no sólo se trata de fustigarnos, si no que hay vida más allá. Tiene un toque optimista sobre las relaciones de pareja que me encanta por lo que tiene de excepcional y por lo bien contado que está retratado, creyéndote la película de principio a fin. Las referencias literarias (Kundera…), musicales (Nacho Vegas) o cinematográficas (Truffaut) enriquecen la película, combinada con ese realismo dibujado sobre el asfalto madrileño a golpe de sentimientos y chascarrillos muy acertados. En el otro lado de la balanza, más allá de la mitad empiezas a pensar que le sobra un poco de metraje, parece que pierde ritmo y fuelle, pero en la última media hora recupera sus virtudes iniciales.
3. Me llamo J.P. ‘I’m still here’ o cómo Joaquín Phoenix baja a los infiernos y decide grabarlo para que lo veamos (putas, heces, insultos, drogas…). Recuerdo cuando salió en el show de Letterman haciendo el ridículo hace ya unos meses. Pensé “a este tío se le ha ido la pinza”. Ahora poco importa. Después de ver la obra filmada por su cuñado Cassey Affleck la verdad es que me da igual, supongo que la valoro como lo que es: CINE. Por su capacidad de desafiar la delgada línea realidad-ficción. Por su interpretación (siendo un montaje) absolutamente monumental, metiéndose en sus propias miserias y representándose a sí mismo. Y porque te la crees, porque es documental genial, arrollador y en el que se confirma que Joaquin Phoenix es uno de los mejores actores actuales. Se retire o no, ‘Two lovers’ o ‘En la cuerda floja’ me lo avanzaron, pero ahora lo sé sin ningún género de duda.
‘R’ no la he visto, pero si dices que está mejor que ‘Celda 211′, película que me encantó, igual me planteo verla en un futuro…
En cuanto a las otras dos, como ya te dije, me quedo con ‘Todas las canciones hablan de mi’, igual porque me sentí bastante identificada con ella en casi todos los aspectos. Refleja muy bien algo por lo que casi todos pasamos al menos una vez en la vida. No me pareció que el personaje fuese tan pesado contando sus penas, la peli podría haber sido mucho más cargante en ese sentido pero no hubiese sido tan ‘graciosa’. Lo que más me gustó del personaje fue su sinceridad y conocer y aceptar cuales sus sentimientos en todo momento. También la intención de buscar vida (y relaciones) más allá de ‘X’. A mí no me dio la impresión de que le sobrase tanto metraje, siempre se pueden quitar cosas pero en general contenta. En cuanto al final creo que el director eligió la mejor opción, dejarlo abierto y que cada cual lo interprete como quiera.
En cuando a ‘I’m still here’ voy a ser breve porque estoy de acuerdo con lo de dices. Pero creo que tendremos Joaquin Phoenix para rato, George.